Los trastornos del sueño no son una patología grave en sí misma, pero tienen serias implicaciones en la vida diaria: agotamiento físico, bajo rendimiento, sueño diurno, dificultad para cumplir con las obligaciones profesionales, familiares o sociales…
Estos trastornos son: insomnio, hipersomnia, narcolepsia, ronquido y apneas del sueño, parasomnias y otros trastornos, síndrome de las piernas inquietas, terrores nocturnos, pesadillas y sonambulismo

Su origen es muy variado. En ocasiones, aparecen como efecto de otras enfermedades y otras, constituyen factores de riesgo que favorecen la aparición de otras patologías.
Por ello, el correcto diagnóstico y tratamiento de estos pacientes necesita un enfoque multidisciplinar, como el que ofrece la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra. Para su diagnóstico se realiza una polisomnografía o prueba del sueño, que consiste en el registro durante la noche de las variables fisiológicas.

¿Cuáles son las fases del sueño?

El patrón del sueño no es uniforme, sino que tiene varias fases diferenciadas:

Fase1-N1. Se produce el adormecimiento, la transición entre la vigilia y el sueño.

Fase2-N2. El sueño es ligero. Disminuyen el ritmo cardiaco y el respiratorio.

Fase 3. Es la fase de transición hacia el sueño profundo.

Fase 4. El grado de profundidad es mayor y resulta muy difícil despertarse.

Fase REM-R. En la que se producen movimientos oculares rápidos y mayor actividad cerebral. Esta fase aumenta durante la segunda mitad de la noche.