Según los expertos, existe una estrecha relación entre las alergias y el insomnio, tanto es así que dormir mal suele ser habitual en personas con determinados cuadros de alergia.

Los síntomas alérgicos que más inducen a la falta de descanso suelen ser: la rinitis alérgica, la congestión nasal, el asma y la urticaria. Normalmente, estos síntomas provocan mala ventilación y oxigenación de las vías respiratorias, lo que provoca un trastorno del sueño, ronquidos, apneas del sueño, sensación de ahogo, presión en el pecho y boca seca. Además, los pacientes con urticaria se suelen despertar varias veces en la noche por el malestar y picor que ésta les produce en la piel.

Cómo evitar el insomnio producido por la alergia

Por lo general, evitar el insomnio que provoca la alergia es complicado ya que es una afección involuntaria difícil de controlar. No obstante, es recomendable vigilar ciertos síntomas que nos ayudarán a ponerles solución antes de ir a dormir:

- Congestión nasal al levantarse o acostarse.
- Estornudos al acostarse
- Tener secreción nasal (como agua que corre) al momento de acostarse.
- Presentar picazón en los ojos, nariz, oídos, paladar o en alguna parte del cuerpo.
- Tos, especialmente seca.
- Sensación de pecho apretado, dificultad para respirar y ahogo en la noche.
- Estar más de cinco días seguidos “resfriado”. Un resfrío viral debería durar cuatro días, a menos que se complique y se produzca sinusitis, por lo que es necesario descartar.
También puede ocurrir que la falta de sueño por las noches y el exceso de cansancio durante el día se deba al consumo de antihistamínicos, ya que provocan somnolencia.

Los antihistamínicos trabajan bloqueando los efectos de la histamina que produce nuestro cuerpo y que origina la reacciones alérgicas. Este proceso provoca 3 efectos secundarios principales.

-Jaquecas.
-Aumento de peso
-Sueño.