¡No todo iba a ser momentos distendidos! Las rabietas harán acto de presencia tarde o temprano pero, no temas, no es que tu hijo pretenda desafiarte o que sea un indicativo de que de adolestence va a tener comportamientos poco adecuados,¡para nada!

Los niños no son adultos en pequeñito, por eso es importante darse cuenta de que tienen sus propias necesidades y que esas necesidades cambian según el momento evolutivo en el que se encuentren. Por eso es que las rabietas y los berrinches son necesarias ya que ayudan a formar la identidad del pequeño.

¿Qué debemos hacer los padres? Las rabietas serán necesarias pero no fáciles de gestionar, así que lo mejor que puedes hacer es, primero de todo, no dejarte contagiar por el mar humor; segundo, hablar siempre desde el cariño, la comprensión y el respeto; y, tercero, dar al niño herramientas para que controle su rabieta ya que si no las tiene, no sabe actuar. Si le brindas seguridad, paciencia y recursos, estas explosiones de emociones serán más cortas y durarán menos en el tiempo.