Dieta sana y equilibrada del bebé: en qué consiste

Cuando el bebé cumple un año hay que empezar a introducirle una dieta sana y equilibrada, establecer hábitos alimentarios correctos, fijar horarios y pautar una alimentación en la que estén presentes todos los grupos alimenticios.

Cuando el bebé ya tiene un añito de edad, es importante empezar a inculcarle ciertos valores de alimentación, con el fin de establecer unos hábitos de alimentación correctos en su rutina para que lleve una dieta sana y equilibrada que le permita crecer saludablemente. Sin embargo, para lograr el éxito en este sentido, es necesario seguir una serie de pauta

PAUTAS PARA UNA DIETA SANA Y EQUILIBRADA

Las cuatro comidas de la dieta del bebé se deben realizar en horarios fijos. Es importante fragmentar las comidas del niño de forma progresiva con el fin de que empiece a acostumbrarse al ritmo habitual de comidas del resto de la familia.

La comida y la cena se componen de un primer y un segundo plato. De esta manera, el pequeño se adapta al tipo de comidas de toda la familia y no se siente diferente a la hora de sentarse con todos en la mesa. Además del primero y el segundo plato están los postres, también importantes para introducir las frutas y los lácteos en su alimentación. 

El primer plato debe aportar almidón, sales minerales y vitaminas. La pasta y el arroz con hortalizas son dos opciones ideales en este sentido. Las verduras, a trocitos, también pueden acompañar al segundo plato, que puede estar constituido por carne, pescado u otros alimentos proteicos.

De vez en cuando, puedes ofrecerle un plato único al niño, a base de cereales y legumbres. Esto es útil, sobre todo, en caso de que el niño no demuestre demasiado apetito, o bien en épocas del año en las que, por ejemplo, hace calor y no son necesarias tantas calorías. Lo importante es que el plato único sea completo, con todas las categorías de alimentos que el niño necesita.

Debes darle pescado unas 4 ó 5 veces por semana. Le puedes ofrecer huevos dos o tres veces por semana.

La fruta y la verdura

Así como la leche y sus derivados, han de estar siempre presentes en la dieta sana y equilibrada del bebé.

Por norma general, se deben evitar los platos muy elaborados y que contengan muchas especias. Además, este tipo de platos podrían no ser del agrado del niño, causarle irritación y ser difíciles de digerir.

Recuerda que una dieta sana y equilibrada permite asumir todos los nutrientes que el niño necesita.